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Mi movilidad Erasmus+ para estudios en Nantes: Paula Gil, ESADA

Mi movilidad Erasmus+ para estudios en Nantes: Paula Gil, ESADA
30 Julio 2026

Paula Gil, alumna del 2º curso de Diseño de Interiores en ESADA

Movilidad Erasmus+ para estudios en L’ÉCOLE DE DESIGN NANTES ATLANTIQUE en Nantes (Francia) desde febrero a junio de 2026.

nantes

Soy estudiante de 2.º curso de Diseño de Interiores en ESADA y durante cinco meses he tenido la oportunidad de estudiar en L'École de design Nantes Atlantique, en Nantes (Francia). Aunque pueda parecer pronto para irse de Erasmus, tenía claro que quería vivir esta experiencia y descubrir cómo se enseña el diseño en otro país.

Al llegar me asignaron al último curso de la escuela. Al principio me sorprendió bastante, ya que pensaba que encontraría un nivel muy diferente, pero pronto me di cuenta de que podía seguir el ritmo de las clases sin problema. Más que una diferencia de dificultad, lo que encontré fue otra manera de entender el diseño. Allí el profesorado da mucha importancia al concepto y al proceso creativo, dedicando mucho tiempo a desarrollar las ideas antes de pensar en el resultado final. Me pareció una forma muy interesante de trabajar y creo que me ha permitido llevarme nuevas herramientas para afrontar los proyectos desde otra perspectiva.

La escuela también me impresionó por sus instalaciones. Es un espacio muy amplio, con talleres de todo tipo donde los estudiantes pueden experimentar constantemente. Durante mi estancia trabajé en el taller de cerámica y en el de maquetas, aunque también había otros espacios, como el taller de metal o lacado, que estaban completamente equipados. Tener acceso a estos recursos hacía que el aprendizaje fuera muy práctico y que siempre hubiera ganas de probar cosas nuevas.

A nivel personal, una de las cosas que más he disfrutado ha sido la gente. Antes de llegar imaginaba que coincidiría con muchos españoles, pero la mayoría de las personas que conocí eran estudiantes internacionales. Eso hizo que el intercambio cultural fuera mucho más enriquecedor y que terminara compartiendo experiencias con personas de lugares muy distintos. Además, conviví con dos chicas francesas, algo que hizo que mi inmersión en la cultura del país fuera mucho más natural. Compartir el día a día con ellas me permitió conocer pequeñas costumbres, practicar el idioma y sentirme parte de la ciudad.

Nantes ha sido otro de los grandes descubrimientos de este Erasmus. Es una ciudad joven, llena de estudiantes, con muchísima vida cultural y una gran presencia del diseño y el arte. Me gustó especialmente la cantidad de parques y espacios verdes que tiene, porque hacen que la ciudad sea muy agradable para vivir. Además, estar a solo dos horas de París en tren hace que sea un lugar muy bien conectado y perfecto para aprovechar los fines de semana y conocer otros sitios.

Mirando atrás, creo que lo más valioso de estos cinco meses no ha sido únicamente lo que he aprendido en la universidad, sino todo lo que he aprendido fuera de ella. Vivir en otro país, adaptarme a una forma distinta de trabajar, convivir con personas de otra cultura y empezar una rutina desde cero me ha hecho descubrir aspectos de mí que no conocía. He
ganado confianza, independencia y una forma diferente de mirar las cosas. Al final, un Erasmus no solo consiste en cambiar de universidad durante unos meses, sino en darte la oportunidad de crecer a tu propio ritmo y volver con una mochila llena de experiencias que van mucho más allá de lo académico.

Me llevo un recuerdo muy bonito de Nantes, de la escuela y de todas las personas que he conocido durante estos meses. Sin duda, ha sido una etapa que recordaré con mucho cariño y que ha contribuido tanto a mi formación como diseñadora como a mi crecimiento personal.